nosotros

La Empresa

Azafranes Jiloca es una empresa dedicada a la producción y comercialización de Azafrán de Teruel en la comarca del Jiloca, fue creada por José María Plumed en 1995 y desde entonces viene desarrollando y evolucionando en su actividad, en la familia Plumed, generación tras generación se ha trabajado el cultivo del Azafrán de Teruel en el mejor emplazamiento posible, este no es otro que Monreal del Campo, pueblo que esta situado a 900 metros de altitud y con unas condiciones climáticas excepcionales para el cultivo del Azafrán.

Desde sus comienzos Azafranes Jiloca ha apostado por la calidad y el trabajo constante para obtener el mejor azafrán posible en sus campos, mediante un trabajo totalmente artesanal y manteniendo los valores tradicionales se ha logrado recuperar la especia mas apreciada con los mismos parámetros de calidad que tenia años atrás.

El Azafrán que obtenemos de nuestros campos es motivo de orgullo ya que es el mas completo y potente en sus cualidades organolépticas “Crocina, Picocrocina y Safranal”, estas tres cualidades se ven potenciadas gracias al tratamiento artesanal que se da en todo el proceso de obtención de nuestra preciada especia.

Tras años de trabajo Azafranes Jiloca ha evolucionado y gracias a la colaboración de verdaderos maestros artesanos de la provincia ha logrado lanzar al mercado otro tipo de productos como Chocolates, Quesos y Licores bajo la marca Mont Regal y elaborados con Azafrán de Teruel recolectado en nuestros campos de la Comarca del Jiloca.

En Azafranes Jiloca siempre se ha apostado por el respeto a la naturaleza y por el trabajo sin impactos negativos en el ecosistema que nos rodea, por estas razones y para que el cliente tenga total seguridad de que nuestro azafrán es totalmente natural poseemos el sello de Producción Ecológica y tenemos un amplio abanico de formatos para presentar el Azafrán Ecológico.

Además del sello de Producción Ecológica también tenemos el sello de Artesanía Alimentaría el cual dota de carácter artesano al azafrán.

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Historia

En 1.995, José María Plumed, creo la empresa Azafranes Jiloca motivado por la convicción de que no se debía perder el cultivo del azafrán en la comarca del Jiloca, el cultivo estaba atravesando una crisis muy fuerte debido a la industrialización y a que había dejado de ser rentable para los productores por culpa de la entrada masiva de azafrán de importación que se producía con una mano de obra muy barata, este azafrán no tenia tanta calidad como el producido en la comarca del Jiloca pero los empresarios del sector preferían la cantidad a la calidad.

José María Plumed aposto por recuperar el cultivo en la comarca corriendo riesgos en su inversión, pero su visión permitió que se salvara el cultivo y con su recuperación también salvó un producto que dota de gran valor añadido a la comarca en cuanto a identidad y valor turístico.

En Monreal del Campo se puede visitar el Museo del Azafrán, este es un museo etnológico fundado en 1.983 por D. Julio Alvar sobre el cultivo y los trabajos relacionados con el azafrán, en el se pueden encontrar todas y cada una de las herramientas usadas para cultivar la especia de manera tradicional.

El Azafrán de Teruel o mejor dicho “Azafrán del Jiloca” ya que su cultivo estaba centrado en esta comarca ha significado, para la mayoría de las familias, un recurso complementario para salir adelante, fue un complemento a sus rentas que permitió comprar maquinaria agrícola, construir viviendas, casar a los hijos, en definitiva fue un elemento que significó prosperidad para las familias del Jiloca.

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Tras el periodo de crisis en el cultivo del azafrán solo en Monreal del Campo se paso de tener mas de 800 campos de producción a tener 3 campos los cuales no llegaban a la hectárea de cultivo entre los tres, esta situación era muy delicada ya que cualquier incidencia negativa en el terreno cultivado podría haber acabado por extinguir la especie autóctona del Jiloca.

Desde Azafranes Jiloca se estableció una estrategia de recuperación de cultivo la cual debía de ser lenta ya que prácticamente no había bulbo para cultivar, poco a poco se fueron aumentando los campos de José María y gracias al trabajo de promoción para dar a conocer el azafrán del Jiloca en el año 2.004 la especia fue nombrada “BALUARTE DE SLOW FOOD”, este nombramiento marco un antes y un después en el azafrán del Jiloca, tras este reconocimiento al buen trabajo y a la calidad del azafrán, en 2.005, se creó la Asociación de Productores de Azafrán del Jiloca “Azaji”, en ella se agruparon varias personas con el fin de aumentar el cultivo y los productores, promocionar el producto y conseguir la Denominación de Origen Azafrán del Jiloca. Uno de los socios de Azaji es El Exmo. Ayuntamiento de Monreal del Campo que con su propio campo ha permitido avanzar en proyectos I + D y también ha servido para enseñar a las nuevas generaciones los valores mas profundos de nuestra localidad prestando el campo al servicio de la información y la cultura.

A partir del 2.005 no hemos dejado de trabajar con completo optimismo a sabiendas de que nuestro producto tenia una gran calidad y ahora si estaba reconocida, en la actualidad trabajamos con los mismos valores tradicionales de antaño pero adaptamos las nuevas tecnologías para que cada día mas personas puedan disfrutar de los productos de Teruel, entre ellos nuestro Azafrán del Jiloca.

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Denominación de Origen Jiloca

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Denominación de origen (D.O.) es un tipo de indicación geográfica aplicada a un producto agrícola o alimenticio cuya calidad o características se deben fundamental y exclusivamente al medio geográfico en el que se produce, transforma y elabora.

En otras palabras, es una calificación que se emplea para proteger legalmente ciertos alimentos que se producen en una zona determinada, contra productores de otras zonas que quisieran aprovechar el buen nombre que han creado los originales, en un largo tiempo de fabricación o cultivo.

Los productores que se acogen a la denominación de origen, se comprometen a mantener la calidad dentro de los parámetros establecidos y a mantener también ciertos usos tradicionales en la producción. Asimismo, suele existir un organismo público regulador de la denominación de origen, que autoriza exhibir el distintivo a los productores de la zona que cumplen las reglas.

La ventaja fundamental de la denominación de origen es que garantiza al consumidor un nivel de calidad constante y unas características específicas.